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[Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por Sailor R el Dom Feb 07, 2016 11:58 pm

Mila escribió:Al fin me puse al día con tu rol!, jajaja, me encantaaaaaaa <3
y..no se si creerte que elegiste el nombre "Amelia" solo porque te gustaba (cof cof rol cof cof) jajajajaja
espero tu actualización! :)

Jajajajaja lo de Amelia fue solo una coincidencia xD
Gracias! Pronto actualizaré jeje
Ps: Aceptalo lees las líneas Rumple como él lo hace 
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por Mila el Lun Feb 08, 2016 12:00 am

jajajajajajaja of course, deary!
soy fanatica de OUT :$.
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por Sailor R el Lun Feb 08, 2016 12:19 am

Mila escribió:jajajajajajaja of course, deary!
soy fanatica de OUT :$.

Jajajajajajajaja, al fin alguien lo entendió en su totalidad 
Por eso mismo me está tomando tiempo escribir(seré sincera, aun no he escrito nada xD. Solo estuve haciendo un dibujo que lo mostraré en el sgte cap; estate atenta ), además que ya pronto.le daré fin  Risa
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por Mila el Lun Feb 08, 2016 12:59 am

Voy a estar pendienteeeee, y si...cada vez que leo Reina de Corazones me imagino a Cora xD
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por sailor.kote.moon el Lun Feb 15, 2016 5:28 pm

que lindo esta mas interesante...
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por Sailor R el Dom Feb 21, 2016 2:59 pm

Capítulo XXIII

¿Aliados o enemigos?





Era un nuevo día; en la escuela preparatoria Juuban, faltaba poco para que tocase el timbre de inicio de clases. En el salón 5-1 los alumnos, algunos fuera de sus asientos, conversaban entre ellos.

-Buenos días a todos, regresen a sus asientos- dijo la maestra al ingresar al salón, rápidamente ellos se sentaron, para luego escuchar atentamente.

Entre los alumnos se podían apreciar a Amy, sentada primera en la fila del lado de la ventana, tras asientos más atrás estaba Serena. Mina y Lita se encontraban en las siguientes 2 filas.

-Veamos, parece que otra vez tenemos ausente a…- la maestra se detuvo al escuchar la puerta abrirse.
-Disculpe, ¿Puedo ingresar?- dijo la alumna en la puerta.

-Por supuesto, la clase ya va a comenzar señorita Mujona-

Aquel apellido mencionado alarmó de cierto modo a Serena y las demás, de inmediato Mio entró dando unos pasos al salón. Su mirada demostraba cierta soberbia que pasó desapercibida por los demás, se dirigió al asiento vació que se encontraba en la último lugar de la primera fila, donde se encontraban Serena y Amy. Cuando paso por el lado de la rubia de chonguitos, se detuvo y dijo en voz baja:-Tenemos que hablar, a solas…- Lo extraño es que parecía que todo alrededor se hubiese detenido, dejando una atmósfera de energía negativa; Serena al notarlo se sorprendió, vio hacia todos lados confundida “¿Qué es esto? ¿Qué está pasando?” –Qué hiciste…- dijo parándose. Pero al hacerlo, todo había vuelto a la normalidad, más bien como si nada hubiera sucedido.

-Señorita Tsukino ¿Todo en orden?- dijo la maestra al verla, asimismo todos la observaron intrigados por lo que le pasaba. Incluso Amy, Lita y Mina

-Eh…estoy bien, disculpe- respondió Serena sentándose. “Habrá sido mi imaginación ¿?” pensó intrigada, mientras tanto Mio la observaba con una vil pequeña sonrisa sentada en su puprite.

*************************************************************************

Amelia se encontraba en su habitación, pareciera llorar desconsoladamente. ¿Qué habría pasado?
“-Lo siento, pero no puedo seguir haciendo esto…-”

De rodillas a un lado de su cama, tapaba su rostro con sus manos que estaban humedecidas con sus lágrimas. Al parecer ella había perdido algo muy importante, y tan solo con recordarlo le causaba demasiado dolor.

Un soldado caminaba por los pasillos, haciendo guardia como era lo usual, pero algo lo hizo detenerse; escuchó un llanto  que parecía salir de la recámara principal del Palacio. Intrigado siguió aquel lloriqueo, se trataba de la habitación de la Reina. Su rostro demostró preocupación y se acercó rápidamente a la puerta, casi por un impulso estuvo a punto de abrirla, pero se detuvo sosteniendo con una de sus manos la perilla de color dorado. Se trataba de Kado, aquel soldado que había conocido a la Reina cuando recién había ascendido al trono. En ese momento recordó esa amabilidad y dulzura que la Reina le había demostrado, sin embargo no entendía qué estaría causándole tanta tristeza.

Se armó de valor y tocó la puerta tímidamente. –Ehmm…su majestad… ¿Se encuentra bien?- dijo él.
En el interior de la habitación la Reina escuchó aquella voz que se le hizo conocida, intentó dejar de llorar tratando de secar sus lágrimas, sin embargo parte de su maquillaje se había corrido, dejando unas oscuras líneas que trazaban sus mejillas. –Estoy bien…- dijo en voz baja. En ese momento, Kado sin quererlo hacer(o tal vez sí) abrió la puerta, lo cual incluso a él le sorprendió, nervioso y a la vez ligeramente sonrojado se alejó de la puerta. –Disculpe su majestad, no debía haber hecho eso…- dijo avergonzado con los ojos cerrados.

-Para nada, agradezco que te preocupes por mi…- dijo ella con un poco más de seguridad –Ehm…Kado ¿cierto?, si quieres puedes pasar…-

Kado al escucharla no solo le sorprendió lo que le dijo, sino también “Recuerda mi nombre…” –Ehh…si…- con timidez ingresó a la habitación y pudo verla sentada en el regazo de su cama, acomodando su largo cabello rojizo hacia un lado. Se ruborizó ligeramente y dio unos pasos hacia adelante. La Reina levantó la mirada y le sonrió. -¿Estás bien?- le preguntó al verlo de cierto modo paralizado. Ella hizo una seña de que podía acercarse.

-Eh, sí, es solo que…pues…- dio unos pasos más hasta llegar a su alcoba y se sentó a su lado manteniendo cierta distancia. -¿Qué hay de usted?...se… ¿Encuentra bien?-

La Reina al escuchar su pregunta, bajo la mirada. Kado al percatarse sabía que no debía haberle preguntado eso. –Digo…solo si…ehm…-

-Estoy bien…en serio, no es nada- le contestó arrimándose delicadamente hasta quedarse junto a él, esto puso algo nervioso a Kado, pero a la vez parecía hacerlo sentir… (su corazón comenzaba a palpitar con mayor rapidez)

-¿Estas segura?, si me permite decirle…las lágrimas no asientan con su bello rostro. Usted es la Reina, no debe permitir que nadie la lastime…- “¿por qué dije eso?” Asimismo Kado también se sentía algo confundido.

La Reina se sorprendió al escucharlo, pues nunca antes alguien le había dicho algo parecido. Sin embargo aquellas palabras la reconfortaron, una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro y miró a los ojos a Kado.

-…Gracias, nunca antes alguien me había dicho eso…realmente te lo agradezco…- le dijo acomodando su cabeza en el hombro del avergonzado soldado. Pero al verla mucho más animada, no pudo evitar mirarla con ternura.

-Por cierto, mi nombre es Amelia, si quieres puedes llamarme así…-

-Amelia…suena al nombre de un cuento de hadas, es muy bonito…-

*************************************************************************

Las clases terminaron, los alumnos salían de la escuela para regresar a sus hogares. Serena y las demás chicas caminaban juntas, pero acompañado por un inusual silencio entre ellas.

“No logro entender, por qué habrá dicho eso…acaso ella lo causó… ¿Por qué nadie más lo vio?” pensó Serena con cierta mirada de angustia.

“Ahora que Mio ha regresado, qué sucederá. Definitivamente ella es parte de nuestros enemigos, pero… ¿Por qué?” se preguntaba Ami.

“Debía haberlo sabido desde un principio, no era quien aparentaba ser. ¡Demonios! Cómo no me di cuenta…” Lita con enojo golpeó sus puños uno contra el otro.

“Pero, si lucía tan amable, ¿Cómo es eso posible?...será que debemos tener cuidado de ella ¿?”
Las chicas estaban muy preocupadas, no sabían que esperar de ella. Sin embargo desconocían lo que le había sucedido.

-Ehm!, chicas…tengo que regresar ahora mismo a mi casa, mi mamá me dijo que debía ayudarle con las compras. Nos vemos luego-  Serena rompió el silencio avisando a sus amigas que debía retirarse de inmediato (lo cual no era usual). Rápidamente se alejó dirigiéndose a su casa.
-Pero, Serena…- Ami quiso decirle algo, pero ella ya estaba lejos.

-¿Qué extraño? Serena no es de actuar así…- dijo Minako

-Esperemos que este bien, además actuó muy extraño en el salón…acaso será…- dijo Lita

-Creo que sería bueno reunirnos en el Templo…- dijo en adición Ami

-Si- asintieron Lita y Mina.

-¡Chicas!- las llamó Rei acercándoseles. -¿Y Serena?- preguntó al no verla.

-Acaba de irse- respondió  Lita

-Hum, ¿Sucedió algo?- con intriga Rei

-Pues, vamos al Templo, ahí te lo explicaremos…- dijo Ami

-Está bien-

-Dejaré un mensaje a Serena para que también vaya- agregó Mina

-De acuerdo, vamos-

************************************************************************

Mientras tanto, Serena  caminaba en dirección a su casa, seguía pensando en lo que le había sucedido en la escuela. Pero no se había percatado que alguien la estaba siguiendo sigilosamente.
-Ya llegué mamá- exclamó Serena cerrando la puerta y quitándose los zapatos para ir hacia la cocina.
-Qué bueno que llegaste hija, ¿me ayudas a arreglar la mesa?...preparé tus bollos favoritos- dijo su madre alegremente.
-Claro mamá, déjame cambiarme. Ya regreso…- dijo subiendo por las escaleras apresuradamente, hasta llegar a su cuarto. *suspiró profundamente* recostándose en la puerta. “Necesito olvidarlo…”

-Serena, ya llegaste. Recibí un mensaje de las chicas, se van a reunir en casa de Rei- dijo Luna sentada en su cama.

-Está bien…- dijo Serena cambiándose con rapidez, manteniendo una actitud algo distante.
-Serena, Serena. ¿Me escuchas?, Serena… ¿Qué te pasa?- le pregunto Luna al no escuchar respuesta de su compañera.

-Estoy bien Luna, hablamos luego ¿sí?  Voy a almorzar…- le contestó la rubia saliendo inmediatamente de la habitación.

-¡Hum! Otra vez anda distraída, ¿Ahora qué le estará sucediendo?- se preguntó Luna dando un estirón, luego saltó hacia el  piso y caminó hacia la ventana. –Supongo que…ya averiguaré qué le pasa- dijo resignada.

En las afueras, Mio pasaba por la misma calle hasta que se detuvo a observar la casa de Serena. –Hum! Con que aquí era…- dijo sonriendo vilmente.

Serena después de almorzar subió a su habitación, probablemente a descansar. Entra y cierra la puerta rápidamente pensativa, pero fue interrumpida por una fémina voz.
-Hasta que al fin llegaste-

Era Mio, quien se encontraba en la habitación de Serena sentada levemente en una cómoda frente a su cama.

-¿Qué…haces aquí?- exclamó Serena muy sorprendida. ¿Cómo es que había entrado allí? ¿O era una ilusión?

-¿Qué sucede?... ¿acaso…te asusté?- dijo la pelinegra riendo.

Definitivamente ella no era una ilusión, sin embargo había algo extraño en Mio. De cierto modo lucía diferente, tenía puesto un vestido púrpura con estampado en forma de  hojas pequeñas, una chaqueta de mangas ¾ color negra y unas mallas oscura que cubrían sus piernas. Un ligero mechón color púrpura recorría un lado de su cabellera.

-¿Qué es lo que quieres?- preguntó Serena algo insegura, pues se mantuvo casi recostada en la puerta.
-Pues…solo quiero hablar contigo- dijo sonriendo maliciosamente –Vamos acércate…no pienso hacerte nada- dijo riendo por lo bajo.

Serena no parecía convencida por lo que le dijo, pero no podía seguir demostrando miedo. Si realmente decía Mio la verdad, no tendría de que preocuparse. Al menos no por el momento. “Si sucede algo, le avisaré a las chicas”. Dio unos pasos hacia adelante con timidez, apretando ligeramente su estómago con su brazo izquierdo.

De pronto una extraña niebla cubrió a Mio haciéndola desaparecer, antes de que Serena pueda reaccionar, esta apareció nuevamente al lado de la puerta y puso el seguro.

-No te alarmes querida, solo me aseguro de que nadie nos interrumpa-

Serena no comprendía cómo es que Mio había hecho eso, fue como si fuera ¿magia? Acaso eso ¿era posible?
-¿Cómo hiciste eso?- fue lo único que dijo.

Mio solo soltó una pequeña risa y se sentó en la silla giratoria que estaba al lado del escritorio.

-Pues…creo que sería un poco difícil de explicar- dijo, pero sonriéndole a… Rumpelstiniskin ¿? Así es, él se encontraba presente en la habitación, pero solo ella podía verlo. Serena volteo hacia donde ella observaba, pero no había nadie. “A quién está viendo”, pensó intrigada.

-Bien, comencemos…sé que tal vez, pues ya sabes. Hemos tenido un pasado algo tumultuoso, pero  tuve una razón para hacerlo…y por eso mismo, quería hablar contigo. Pues creo que tengo “cierta información” que…te sería de utilidad…-

-¿De qué hablas?- dijo Serena, después de escucharla.

-Pues…hablo de la Reina…- al mencionar eso ella no pudo evitar apretar sus puños disimuladamente.

Serena se sintió algo sorprendida por lo que Mio había mencionada: -Pero…no entiendo, ¿Por qué me quieres decir esto?... ¿No eres uno de ellos?- se puse de pie sobresaltada –Mio, si esta es una de tus trampas, ¡Ya es suficiente!, ya has lastimado a muchas personas, no permitiré que lo sigas ha…- Serena se quedó sin habla, como si alguien la hubiera paralizado. “¿Qué? No, no puedo moverme…- Observó que Mio había levantado una de sus manos, señalándola. “Ella hizo…”

-¡Será mejor que te calles, si yo quisiera, tú ya no existirías ¿Me entendiste?...a diferencia de ti yo no necesito ningún ridículo atuendo para tener poderes!…es más ¡Esto que ahora yo poseo! *dijo apretando sus manos* - ¡Esto es verdadera magia, en cambio tú. Crees ser muy fuerte,  pero la verdad es que…*se acercó a Serena,  quien aún permanecía paralizada. -…Tienes miedo- le dijo al oído, como un susurro.

“Ya la asustaste suficiente ¿No crees, querida? Jijijiji”



Menciono el Señor Oscuro acercándose con una sonrisa macabra en su rostro.

-¿Tú crees?...- dijo Mio volteando la mirada hacia Rumpelstinskin. Serena no solo se quedó pasmada por lo que ella le había dicho al oído. Seguía sin comprender ¿A quién le estaba hablando Mio? ¿Acaso estaba loca?

-Bueno, supongo que eso será todo por el momento…si tienes interés por saber más, solo di mi nombre jajaja- una niebla de color púrpura oscuro la cubrió por completo hasta desaparecer.
Serena había recuperado la movilidad de su cuerpo, aún pasmada por lo sucedido permaneció de pie tratando de procesar lo que había experimentado. ¿Cómo es que Mio había obtenido esos poderes? ¿De verdad estaría dispuesta a ayudar? ¿Por qué? Eran algunas de las preguntas que se hizo; sin embargo sabía muy bien con quienes podía hablar sobre esto.  Salió rápidamente de su habitación con intenciones de dirigirse al Templo Hikawa.

*************************************************************************

Mientras tanto en el oscuro Reino, todo parecía estar muy calmado y silencioso. Inclusive la Reina, se había encerrado en sí misma, en sus pensamientos. ¿Qué es lo que había causado esto? ¿Acaso se sentiría arrepentida por algo?

Había pasado unos años desde la separación de Amelia y Adrien; el tiempo había ayudado a superar aquel rompimiento, sin embargo aquel soldado llamado Kado se mantuvo a su lado en todo momento como un fiel amigo o tal vez algo más…

En los jardines del palacio, la Reina se encontraba paseando por los alrededores algo pensativa, hasta que escuchó una voz conocida.

-Su majestad…- *hizo una reverencia* al estar aquel soldado a solo unos metros frente a ella.

-Me pregunto cuántas veces tengo que decirte que no es necesario que hagas eso…- dijo la Reina
poniendo sus brazos en forma de jarrón. Y dando unos pasos hacia Kado, mirándolo a los ojos.

-Ya lo sé…pero no puedo evitarlo- dijo sonriente quien poco a poco se le acercaba mucho más.

Kado estaba a punto de tomar su mano, pero fue interrumpido por ella al preguntarle:

-Y bien… ¿Qué querías decirme?- dijo con una sonrisa amistosa.

-Eh…pues, lo que pasa es que…- Kado estuvo intentando decirle a Amelia algo durante mucho tiempo, pero aún no había atrevido a hacerlo. Pensó que esta vez se armaría de valor para al fin lograrlo.
-Pues, ¿Quería saber cómo has estado?- fue lo único que dijo, desviando tontamente lo que realmente quería decir.

-Ah!, pues bien…- contesto Amelia algo intrigada por la actitud de Kado -¿Te pasa algo?-

-¿Qué? No, estoy bien…es solo que, ehm! Quería hablar contigo…-

-Oh!, está bien…entonces, ¿Qué quieres decirme?-

Kado quedó en silencio por un momento, no sabía que decirle. ¿Sería capaz de confesarle sus sentimientos o no?

-Ven conmigo…- sin pensarlo más la tomó de la mano y la llevó hacia un lugar más privado, con el fin de que nadie los vea o interrumpiera. Amelia se sintió algo confundida ante la actitud de Kado, pues nunca antes la había tomado de la mano.

*************************************************************************
En el Templo Hikawa:

Serena contó a las chicas lo que había sucedido, quedando sorprendidas por lo que les dije:
-No entiendo, cómo es que ella pudo hacer eso…- dijo Lita

-Serena, definitivamente no puedes confiar en ella, lo más probable es que sea una trampa- insistió Mina apoyando sus manos en la mesa.

-Además, sigo sin entender cómo es que Mio ha obtenido esos poderes…acaso es ella una especie de ¿bruja?- comentó Amy

Rei había permanecido en silencio mientras las demás hablaban hasta que decidió intervenir diciendo: -Chicas, debemos tener cuidado… tal vez no parezca creíble, pero Mio debe estar utilizando una especie de magia negra…-

-¿Magia negra?- preguntó Lita

-Oye Rei, ¿no crees que eso suena muy descabellado?...o sea eso solo pasa en los cuentos ¿no?- mención Mina con un leve risa nerviosa –O… ¿Me equivocó?-

Por un momento todas quedaron en silencio…

-Pero no solo eso chicas… mientras hablaba conmigo, Mio actuaba muy extraño, cómo si hablara con alguien más…pero no había nadie-

-¿Hablaban de mí?-

Sorpresivamente Mio apareció ligeramente apoyada en una cómoda donde habían varios muñecos de peluche, entre ellos un gran oso de color naranja. Todas quedaron sorprendidas e inclusive algunas de ellas se pusieron de pie.

-¿Qué haces aquí, Mio?- dijo Lita a la defensiva.

-Ay tranquilas, solo me pareció haber escuchado mi nombre… ¡Qué acaso no saben que es de mala educación hablar a las espaldas de otros!- dijo con cierta burla.

-¿Qué es lo que quieres?- dijo Rei viéndoles fijamente. “¿Qué es esto? Ella despide una aura muy extraña…maligna, nunca antes había sentido algo asi…”

-Hola Rei, tiempo sin verte…y dime ¿Cómo está tu noviecito?- dijo sarcásticamente.

Aquellas palabras hizo de un momento a otro hizo volver a su memoria algo que no había podido recordar hasta el momento.

“Uyyy, lo siento era tu noviecito” “Y dime, por qué no me muestras tu hermoso corazón”
“…Ya veremos qué planes tiene para ti la Reina jajajaja…”

-¡Tú fuiste, no es así! ¡Tú me hiciste eso!- gritó furiosa, las chicas no entendían aquel cambio de actitud tan agresivo por parte de Rei.

-Oh! ¡Con qué ya lo recordaste!...No crees que es demasiado tarde querida, además supongo que…ya
recuperaste tu corazón ¿no es así? ¿Por qué sigues molesta, acaso ya no lo superaste?- dijo riendo.

-Cómo te atreves…- dijo Rei apretando sus puños a punto de ir hacia Mio, pero fue detenida por Amy. -Tranquila Rei, solo intenta provocarnos.-

Luego volteo a ver a Mio y dijo firmemente:

-Mio, Dinos de una vez ¿Qué es lo que quieres?-

-Está bien, pero supongo que Serena ya les comentó algo o ¿me equivoco?-

-¡Déjate de juegos y habla de una vez!- Mina no soportó más la actitud sarcástica de Mio.

-Ya les dije, solo quiero ayudarles…bueno, más bien “Hacer un trato”…-

*************************************************************************

Unos días atrás, Mio salió rápidamente del hospital donde estuvo internada después de que aquel misterioso Señor Oscuro se le había presentada para “hacer un trato”

-¿De verdad te la vas a pasar siguiéndome a todos lados?- preguntó insolentemente mientras caminaba por las calles.

-No querida, ¿Solo pensé que necesitabas algo de compañía? Jajaja- dijo Rumplestinskin sarcásticamente.

-Ahórrate tus comentarios…-

-Sabes, tal vez nos acabamos de conocer pero, ¿No te has puesto a pensar que esa actitud sea la causante de que no tengas a nadie?-

-¿Así que ahora eres concejero?-

-jajajaja, solo intento ayudar, querida…-

Ellos permanecían conversando mientras pasaban por las calles, sin embargo las personas alrededor observaban con extrañeza a Mio, pues aparentemente estaba hablando “sola”.
Mio llegó a su casa e ingresó rápidamente; no había nadie, las luces habían permanecido apagadas durante todo ese tiempo. Ya que Mio vivía solo con su madre.

-Hum! Pero qué bonita casa tienes, algo pequeño para mi gusto pero…jijiji nada mal…- dijo el hombre burlonamente levantando sus manos.

-¿Terminaste?- mencionó Mio mientras se sacaba los zapatos.

-Sabes, es la primera vez que conozco a alguien tan impaciente desde…bueno,  era entendible, ella sufría de un extraño problema cutáneo que la hacía ver algo…jajaja no importa-

–Ni siquiera combinaba con su pelirroja cabellera…pues ni modo, seguro debe estar entretenida siguiendo el camino amarillo jajajaja-     [Guess Who]

-Hmp! Lo dice el que luce como una brillante cartera de cocodrilo…-

-jajaja, buen punto…tik tok tik tok jajajaja- haciendo referencia a la palabra “cocodrilo”

Mio subió a su cuarto con intenciones de irse a descansar, era muy tarde y ni deseaba faltar un día más a clase. Además sentía ansiedad por demostrar las nuevas habilidades que había obtenido gracias al Señor Oscuro.

-¿En serio?... ¿también vas a verme dormir?- le preguntó mientras se alistaba para descansar.

-¡Ha! Ni que fueras la bella durmiente jujuju, dulce sueños querida….- dijo despidiéndose con una de sus manos burlonamente, luego una neblina color rojiza lo cubrió hasta desaparecer.

Por fin Mio podía estar sola, se sentó bruscamente en su cama y pensó en lo que le había dicho el Señor Oscuro. “Todo magia tiene su precio” En todo caso ¿Cuál habría sido el trato que había tenido con Rumplestinskin? Acaso sacrificó la vida de ¿su madre?

***********************************************************************

-Y bien… ¿Qué piensan al respecto?...vamos, contesten…- dijo con cierta impaciencia, pues las chicas no sabían qué responder hacia aquella extraña propuesta por parte de ella.

-A qué te refieres con hacer un trato, Mio ¿?- preguntó Ami

-Es simple, yo les doy cierta información que conozco sobre…ya saben quién a cambio de algo…-

“-Uh! Ya comienzas a hablar como yo…jajaja-”


Comentó Rumpelstinskin movilizándose alrededor de la habitación: “Estás segura que querrán hacer un trato contigo, querida… yo creo que, tienes que ser más convincente. Ya sabes…como yo” *señalándose* -jajajaja-

Mio solo lo siguió con la mirada, escuchándolo atentamente.
“Otra vez lo está haciendo, acaso está viendo a alguien más. ¿Por qué no lo podemos ver nosotras?” pensó Serena al notar nuevamente el comportamiento extraño de Mio.

-Ya sé, diles algo sobre la Reina…-


-Ya que no me creen, tal vez pueda decirles algo sobre…la Reina de Corazones- dijo cruzándose de brazos y dando unos pasos hacia adelante.

-La única razón por la que la Reina quiere invadir su mundo es para conseguir más corazones…es lo que ella siempre hace-

-¿Corazones? ¿Para qué los necesita?- preguntó Rei

-¡Hum! Parece que ahora si me creen, ¿no es así?...entonces…-

Cuando las chicas se disponían a responderle, escucharon la voz de Nicolás que se acercaba cada vez más:


-¡Oye Rei, el abuelo te necesita…Rei!!-

-Ah! Están todas aquí, ¡Hola Chicas!- dijo muy animado en la entrada del cuarto.

Para cuando las chicas voltearon a ver a Mio, ella ya había desaparecido.

-¡Rayos!, se fue…-

-¡Eh! ¿Sucede algo?- preguntó algo confundido por los rostros llenos de incertidumbre de las chicas.
Al parecer Mio había desaparecido por la interrupción del “inocente” de Nicolás; pero claro, no era su culpa.

-Nada Nicolás, ya puedes retirarte…- dijo Rei con intolerancia, no tenía ganas de lidiar con él.

-…Está bien…- dijo retirándose no muy seguro de lo que había sucedido.

Todas suspiraron a la vez, probablemente de alivio; aquel tenso momento había terminado.
-Supongo que no volverá…- dijo Ami

-Si lo que dijo Mio es cierto, tal vez deberíamos…- agregó Mina

-No podemos creerle, que tal si solo es una trampa. Además ella también era parte del grupo de sirvientes…- Lita no parecía del todo convencida por lo que Mio había mencionado.

-Tal vez lo mejor sea dejarlo así, por el momento…-

-Chicas, no sé si debamos creerle pero…no podemos subestimarla, hay algo en ella que…no lo sé, algo no anda bien…puede ser peligrosa- dijo Serena con una mirada angustiosa.
Rei intentó consolarla tomándola del hombro –No te preocupes Serena, todo saldrá bien…-

*************************************************************************

En el jardín de los Naipes…
Kado seguía intentando decirle algo muy importante a Amelia, pero las palabras no le salían fácilmente.
-Hay algo que he querido decirte, es solo que…-

-Vamos, solo dímelo…- dijo Amelia sonriente, desconociendo las verdaderas intenciones del Soldado.

-Pues…- *respiró hondo* dio unos pasos hacia ella y la tomó de las manos. Esto sorprendió de cierta manera a Amelia; él la miró a los ojos y dijo: -Siempre he pensado que tienes unos hermosos ojos…-

Amelia se ruborizó al instante, ¿Acaso Kado haría lo que ella estaba pensando?
-Una vez te dije que no debes permitir que nadie te lastime, debes saber que…yo nunca te haría eso…- lentamente se acercó a su rostro para besar sus labios con suavidad.

Aquel momento no duraría mucho, Amelia se  separó de Kado muy incómoda por lo sucedido –Yo…lo siento, esto…no, no puedo…lo siento- al decir eso se retiró sin dar vuelta atrás. Por otro lado, Kado ciertamente decepcionado prefirió dejarlo así; se había atrevido a decirle finalmente lo que sentía, pero lamentablemente su amor no  era correspondido.
Aunque pareciera que alguien hubiera estado observándolos desde lejos, entre unos arbustos repletos de rosas rojas. Un joven de cabello negro azulado y vestimenta de sirviente…

*************************************************************************
Un hermoso atardecer coloreaba los cielos de tonalidades naranjas y rojizas a la Ciudad de Tokyo en Juban.  

Serena caminaba en dirección a su casa muy preocupada, el día había estado lleno de sorpresas y extraños sucesos, a pesar de que hasta el momento la Reina no se había hecho presente. Sino más bien, alguien más parecía intentar tomar su lugar, “Mio”

“¿Qué debo hacer?...aun no he hablado con Darién sobre esto, pero él también ha estado muy ocupado y no quisiera interrumpirlo en sus estudios. ¿Qué estoy diciendo? Desde cuando ando tan pensativa…bueno, tal vez solo esté madurando…” lo último la hizo sonreír ligeramente.

-Serena-

Ella levantó la vista rápidamente a ver quien la había llamado, nuevamente se trataba de Mio, se encontraba frente a ella a solo unos metros con las manos tras la espalda.

-¡Otra vez tú! ¿No te cansas de seguirme?... ¡Ya ha sido suficiente por hoy Mio!-

-Todavía no hemos terminado nuestra conversación…tengo algo más que decirte- luego se dio la vuelta he hizo una seña con su mano para que la siguiera. -¡Qué esperas!..-

“Vamos querida, habrá galletas…jajaja”

El señor oscuro apareció detrás de ella susurrándole al oído mientras la tomó por los hombros dándole un ligero empujón.

Aquella acción causó escalofríos a Serena, pues no se explicó cómo es que su cuerpo se había movido involuntariamente.

A pesar de eso, comenzó a caminar en dirección hacia Mio muy insegura por lo que sucedería. Cuando finalmente la alcanzó le preguntó: -¿A dónde me llevas?-

Mio solo volteó su mirada y dijo: -Pues a mi casa, miedosa…-

Poco después Serena ya se encontraba en la casa de Mio, sentada en uno de los sillones de las sala. Permanecía en silencio observando todo lo que le rodeaba, era un simple hogar, algo elegante y acogedor. Mio dejó unas tazas en la mesa de centro y sirvió un poco de té, acompañado por unos pequeños bocadillos. Luego se sentó en el sillón individual del frente cruzando las piernas una encima de la otra.

-Bien, ahora si nadie podrá interrumpirnos-

-Mio, ¿Vives sola?- fue lo primero que Serena menciono después de un largo silencio.

-Por el momento sí. Mis padres viajan mucho, así que la mayoría del tiempo me la paso sola-

“jajaja Segura que te va a creer…”

-Ya veo, y…no te sientes sola ¿?-

-¡Hpm! Para nada, puedo hacer lo que yo quiero…así que no me molesta en absoluto.  Pero no estoy aquí para darte explicaciones de mí.

Es solo que, creo que olvidé decirte algo importante…- tomó su taza de té y dio un ligero sorbo.
-Mio, sigo sin entender por qué estás diciéndome esto. ¿Qué es lo que ganas haciéndolo?...solo intentas atemorizarnos o ¿qué?, no quiero seguir con tus juegos…es más ni siquiera debo estar aquí…-
Mio la interrumpió diciendo:

-¿Estás segura de eso, Serena?...no creo que sea conveniente que seamos enemigas. Sé muy bien que hice cosas muy malas anteriormente. Pero todo solo fue por culpa de esa Reina. ¡Ella me obligó a hacerlo!¡Se aprovechó de mis debilidades y jugó conmigo como si fuera un títere más, al igual que sus sirvientes…¿Acaso no puedes entender eso?- exclamó llena de rencor, un pequeño temblor comenzó a sacudir el lugar. –Lo único que quiero es que ¡Esa bruja pague por lo que me ha hecho!¡Acaso tu no quieres lo mismo, ella también jugó con una de tus amigas ¿No es así?...- el ambiente se sentía cada vez más denso y alarmó de gran manera a Serena. –Mio, Mio…tranquilízate, ¡Mio!-

-No tienes idea lo que es sentir que te destrocen y jueguen con tus sentimientos…o no, tú tienes una vida perfecta, familia, amigas, a Darién…en cambio yo…- sus ojos se tornaron de un color rojo sangre, la ira se apoderaba de su ser. Se puso de pie sin importarle que la taza que tenía puesta en las piernas cayera y se partiera en pedazos. Levantó una de sus manos visualizando a Serena y comenzó a ahorcarla mentalmente.

Serena quedó atónita por lo que sucedía, poco a poco el aire se le agotaba, la desesperación se notaba en sus ojos y apenas pudo pronunciar -….Mi-o…de…deten..te…-

-¡Oh! Ahora si me tienes miedo, ¿no es así?... ¿Ahora si estás convencida de lo que soy capaz de hacer?...será mejor que decidas de una vez…- dijo mirándola fijamente a los ojos sin detenerse de asfixiarla. Quedando muy cerca del rostro de Serena.
-¡¡¡HACEMOS UN TRATO, O NO!!!!-
























Mientras tanto Rumpel...xD:
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por sailor.kote.moon el Lun Feb 22, 2016 12:32 am

me encanta :3 pero aun sigo dicendo pobre kado :c el no debió morir pero en las grandes historias siempre debe morir el mas inesperado jeje me encanta lastima que ya terminara :3 sigue a si amiga
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

Mensaje por Sailor R el Jue Mayo 26, 2016 8:07 pm

CAPÍTULO XXIV
¿Y SI HACEMOS UN TRATO?


La Reina se encontraba en su trono, permaneciendo allí por un largo tiempo. Recuerdos que su pasado parecían no dejarla de atormentarla. Sin embargo no podía seguir así, debía encontrar la manera de deshacerse de aquellas guerreras que le impedían que lograra su cometido.
-¡Señor Oscuro, Señor oscuro! ¡Te ordeno que vengas!- exclamó la Reina
Al no recibir respuesta inmediata, volvió a exclamar: -¡Señor Oscuro!..- En ese momento él apareció diciendo: -¿Me llamabas, querida?- hizo una reverencia.
La Reina se mantuvo por unos segundos es silencio, observándolo fijamente. Por otro lado el Señor Oscuro dio unos pasos más hacia el trono donde ella se encontraba sentada. –Uh!..¿Qué sucede querida?, ¿Acaso los recuerdos de tu pasado te están atormentando?- dijo riendo burlonamente.
La Reina se mantuvo en silencio, apoyando sus brazos en su trono con cierta tensión.
-Bien, supongo que si me llamaste es por algo importante…oh tal vez es por lo que te dije la última vez que no es vimos, ¿Cierto?- soltó una risa –Quieres que te diga lo que yo *señalándose*… se, ¿No es así?- El señor oscuro dio unos pasos más hasta llegar a estar  mucho más cerca de la Reina.
-En ese caso… ¿Te parece si hacemos un nuevo trato?-

***************************************************************************************************
La vista de Serena se nublaba cada vez más, estaba a poco de quedar inconsciente, lo único que lograba ver eran aquellos ojos rojos llenos de furia, pertenecientes a Mio.
-¿No crees que si sigues haciendo eso no te va a poder contestar?...- Rumplesttinskin la interrumpió, diciendo aquel comentario burlezcamente.
Mio lo vio de reojo seriamente, volvió a ver a Serena y decidió soltarla. Inmediatamente la rubia de chonguitos cayó de rodillas, después de haber estado unos centímetros elevada del suelo. Tosía incansablemente sosteniendo su garganta; por otro lado.
-Y bien querida ¿Qué es lo que piensas hacer ahora?...-
-Muy bien al grano, ahora que sabes de lo que soy capaz. Será mejor que hagas lo que te diga, quieras o no…te obligaré a hacerlo-
-Espera, qué… ¿Qué quieres que haga?...- dijo la rubia tratando de incorporarse. Al instante con un movimiento de sus manos desapareció a Serena envuelta en una niebla violácea.
-Hum! La dejaste ir, eh!...me encantaría quedarme un poco más pero, creo que alguien acaba de mencionar mi nombre, nos vemos querida…- de inmediato Rumplestinskin desapareció envuelto en una niebla rojiza.

-¡Mio!- Antes de poder decir algo más Serena ya se encontraba fuera de la casa de Mio. Aun seguía pasmada por lo sucedido “Ella estuvo a punto de…pero ¿Por qué se detuvo? Es como si alguien le dijera qué hacer…”   En ese momento recordó esa extraña sensación que tuvo cuando Mio la llevaba a su casa. –Debe haber sido mi imaginación…- “Por un momento me pareció haber escuchado la voz de alguien” *agitó su cabeza* -¡No! No es cierto, de todas formas ella es muy peligrosa. Será mejor que regrese a casa- Así ella decidió regresar a su hogar, pero sin dejar de pensar acerca de la propuesta de Mio.
****************************************************************************************************
-Y bien, ¿Qué dice su majestad?-
La Reina se levantó de su trono y caminó en dirección hacia el Señor Oscuro, se podía escuchar en todo el Palacio el eco de sonido de sus zapatos, hasta finalmente quedar a solo unos pasos de él.
-Lo sabías desde un principio, ¿No es así?- dijo la Reina observándolo fijamente cruzada de brazos. –Lo único que haces es usar a las personas para obtener lo que quieres-
-Oh vamos querida, ¿De verdad crees eso? Además recuerdo claramente haberte dicho que la magia siempre tiene un precio. Y eso es algo que ni siquiera Yo puedo evitar-
-¡Ha! Acaso me quieres decir que incluso el gran y todo poderoso Señor Oscuro debió pagar un precio- contestó ella con cierta ironía.
El Señor oscuro se mantuvo por unos segundos en silencio, luego soltó una risilla: -Asi es querida, pero eso es lo de menos. Porque lo más importante es obtener Poder, Haha! Sin importar cuál sean las consecuencias- dijo acercándose hasta quedar muy cerca de su rostro.
-Entonces, dime qué es lo que quieres-
-Mas bien diría que es lo que TÚ quieres. Debo aceptar que este collar es muy bonito, ¡Ha! De mis favoritos- dijo él apareciendo en una de sus manos el collar que había pertenecido a la Reina. –La verdad no quiero nada más de ti, mas bien quiero que obtengas algo por mí- rió por lo bajo –Pero claro te diré lo que quieres solo a cambio de eso-
-¿Y qué si me rehuso?- preguntó la Reina
-Pues fácil querida, tu corazón de piedra se consumirá hasta que no quede más que polvo y llegues al FIN DE TUS DÍAS-  dijo él alzando la voz.
Ambos quedaron en silencio por un momento, la Reina contuvo su furia observándolo fríamente. Mientras él solo se dispuso a verla con una macabra sonrisa, estando seguro de que accedería a su trato.
-Oh! Tomate tu tiempo querida, tengo todo el tiempo del mundo…-
***************************************************************************************************
La Reina salía del jardín trasero de su castillo donde había encontrado a aquel misterioso hombre que le ofreció la perfecta forma de cobrar venganza por lo que le habían hecho, así también acabar con todo el dolor que sentía a causa de ello. Su mirada ahora era frívola y penetrante. Había perdido el brillo en sus, su tez era pálida y algo cadavérica. No pensaba dar marcha atrás en lo que estaba a punto de hacer. Se dirigía directamente hacia los jardines principales, en busca de quién en algún momento pensó que sería la persona más importante en su vida; pero que al final solo la había traicionado.
Ya en los jardines vio hacia todos lados hasta divisar a lo lejos una silueta conocida, estaba segura que se trataba de él. Fue rápidamente hasta estar a solo unos metros de él. Al parecer no se encontraba solo, una joven de buen parecer la acompañaba.
-Oh, miren nada más a quién encontré- exclamo la Reina sarcásticamente.
Ambos al escucharla voltearon hacia a verla, Adrien [Eidrien] algo desconcertado dijo: -¿Amelia? … ¿Eres tú?- apenas pudo reconocerla por su aspecto tan distinto al que él había conocido.
-Para ti es SU MAJESTAD, ¿entendiste?- dijo imperativamente.
-¿Qué? no entiendo, por que estás así ¿Qué te sucedió?- Él mantuvo a la joven que la acompañaba detrás suyo, luego dio unos pasos más hasta cerca de la Reino
-Eso es lo de menos, bueno…parece que tienes una acompañante. Hubiera preferido que estemos solos pero no hay nada de malo que hayan expectadores…- los mira fijamente y alzó una de sus manos.
-¡Ah! ¿Qué pasa? ¡No puedo moverme!- dijo él pasamado por estar paralizado. Intento voltear a ver a la joven que estaba a su lado pero le fue imposibilitado. – ¡No-oh! Ojos al frente, jardinero- dijo la Reina tomándolo del mentón para que la vea.
-Por… ¿Por qué estás haciendo esto?-
-Muy fácil, amor…- luego le susurró al oído -…Venganza- De inmediato atravesó el pecho de Adrien arrancándole su corazón. El grito desgarradoramente y luego cayó de rodillas.
-¡Adrien!- gritó la joven mientras fue a verlo, lo tomó en sus brazos llorando. -¿Qué te sucede?…- luego vio a la Reina. -¿QUÉ LE HICISTE?- gritó con amargura.
Adrien aún consciente pero débil giro la vista hacia la Reina y dijo entre murmullos –Am…Amelia-
-Pues…- en ese intante ella aplastó su corazón hasta hacerlo polvo. Matando intantáneamente a Adrién.
-No, no, no…Adrién…Tu… ¡ERES UN MONSTRUO!!!!!- gritó con todas sus fuerzas a la Reina.
-Por supuesto que no querida
…SOY LA REINA DE CORAZONES-
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Al día siguiente, siendo ya de mañana, Serena ya estaba despierta y se alistó rápidamente para salir en dirección a su escuela.
-¡Nos vemos hija!- dijo Mamá Ikuko; sin embargo Serena pareciera no haberla escuchado, lo cual le pareció algo extraño a su madre al igual que Luna que había visto lo sucedido. –Hum! Y ahora ¿Qué le pasará?- es por ello que decidió ir tras ella.
Ya en camino Luna logró alcanzarla –Serena, podrías decirme qué te sucedií ayer que viniste tan tarde a casa-
-Nada, solo no me di cuenta de la hora…- respondió ella casi sin prestarle atención.
-Serena, no me mientas- dijo Luna con cierto tono de reproche.
-Luna, te lo diré más tarde ¿Si?- Serena lueo de decir eso corrió para alcanzar a sus amigas. -¡Chicas, espérenme!-
-¡Ay,  Qué puedo hacer con esta niña!- dijo Luna resignada, soltando un suspiro.


****************************************************************************************************
-¿Qué es lo que quieres?- dijo la Reina
-¡Ha! Tomaste la decisión correcta, querida- chasqueo sus dedos e hizo aparecer en una de sus manos un pergamino. –Vamos, es solo para concretar de una buena vez nuestro trato-  dijo él. Luego en su otra mano apareció un pluma ya lista con tinta.
La Reina con cierta desconfianza tomó la pluma y el pergamino, ante la mirada expectante del Señor Oscuro ella terminó firmando el trato.
-Muy bien, eso es todo- dijo el Señor Oscuro soltando una risilla, mientras desapareció ambos objetos.
-Su majestad, lo único que necesitas es una gran fuente de energía que la mantenga con vida sin necesidad de más corazones-
-¿Y dónde voy a encontrar eso?- preguntó la Reina aún no convencida.
-Pues tu respuesta se encuentra en una de esas guerreras, querida. ¿Alguna vez escuchaste acerca del Reino Lunar? Por lo que yo sé, existe una fuente de energía muy poderosa, concentrada en un pequeño y resplandeciente cristal. Una vez que lo obtengas puedes utilizar todo ese poder hasta hacerlo solamente tuyo. De esa manera no vas a necesitar ese corazón de piedra para poder seguir viviendo y lo que sea que hagas aquí *dando una vista rápida al alrededor* sentada en ese trono-
-¿Y qué se supone que quieres que te de a cambio?-
-Oh, es muy simple querida. Una vez que drenes todo el poder de ese cristal, esa pequeña piedra me pertenecerá. El gran Cristal del Reino de la Luna es definitivamente una reliquia y sería un ‘honor’ ser yo quien lo posea. No necesito ese poder, demasiada luz para mi gusto jaja-
-Pues debes decirme quién posee ese Cristal…-
-No, no, no, creo que ya te dije suficiente. De lo demás te encargas tú, querida. Lo descubrirás muy pronto…ten paciencia, ya nos volveremos a encontrar…- Inmediatamente desapareció envuelto en una niebla rojiza.
Luego de verlo desaparecer, se dibujó una sonrisa malévola en el rostro de la Reina, sería solo cuestión de tiempo para que descubriera al poseedor de ese mítico Cristal.
Regresó a su trono y se sentó en él cruzando sus piernas una sobre la otra. Apoyó sus manos  en los brazos de su butaca. –Escuchenme todos sirvientes míos. Se acerca el día en que nos apoderemos de esta tierra, cumplan de una buena vez con destruir a esas guerreras. Una de ellas posee algo de suma importancia, es un Cristal con gran poder,  asi que será mejor que lo busquen de una buena vez.
*********************************************************************
El día transcurrió rápidamente, las clases ya habían terminado. Es así que las chicas salían de la Escuela, mientras tanto Rei ya se encontraba esperándolas cerca al  muro de entrada.
De pronto sus expresiones cambiaron al ver a Mio pasar observándolas con aquella mirada llena de maldad, sobre todo Serena quien tuvo cierto temor al verla. Todas quedaron en silencio solo disponiéndose a intercambiar miradas. La pelinegra de cabello corto siguió caminando pasando por el lado de Rei viéndola solo de reojo.
Las chicas la observaron hasta perderla de rastro por completo, se reunieron antes de dirigirse a sus casas diciendo:
-Serena, ¿Estás bien?- preguntó Rei al ver que Serena mantenía un mirada llena de preocupación y algo temerosa.
-Ehm, sí… estoy bien. No se preocupes, es solo que no sé qué más podremos esperar de ella- dijo Serena
-Pues, será mejor solo estar atentas- dijo Lita cruzándose de brazos.
-Chicas debo apresurarme. Tengo que ir a un seminario en unos minutos- dijo Ami viendo su reloj de muñeca.
Mientras tanto Rei no parecía estar del todo atenta a la conversación,  comenzó a ver de un lado a otro como si buscara a alguien. Mina notó la actitud de la pelinegra, entonces dijo:-Rei, ¿Qué sucede?-
-Eh,  nada….Recordé que debía hacer algo en el Templo, debo irme, nos vemos- se despidió apresuradamente, sin decir nada más. Las chicas solo la observaron hasta perderla de vista.
-mmm, que extraño…- murmuró Mina, intrigada por la actitud de Rei.
Por otro lado, Rei caminaba apresuradamente por las calles, como si intentara encontrar a alguien. –Estoy segura que es por aquí… ¿Dónde estará?- Cuando volteo para ir hacia la otra calle, algo la detuvo.
-¿Me buscasbas?-

Se trataba de Mio, quien ya se encontraba frente a ella, sosteniendo en una de sus manos un pequeño espejo que guardo disimuladamente. Rei la observó fijamente y asintió  con la cabeza.
-Hum! Esta bien, pero vayamos a un lugar algo más privado- Mio levantó una de sus manos e inmediatamente ambas desaparecieron envueltas en una niebla violácea.
Aparecieron en lo profundo de un bosque -Ahora si, ¿Qué se te ofrece?- preguntó Mio burlescamente.
Rei algo confundida vio a su alrededor. – ¿Cómo es que obtuviste esos poderes?-
-¡Ha! Es es un secreto, de hecho creo que poco a poco voy descubriendo mucho más habilidades, no tienes idea cuán divertido es hacer esto- rió ella al decir eso.
-¿Qué acaso tu no eras parte del clan de esa tal Reina de Corazones?...-
-¡Nunca más!- exclamó Mio enojada, haciendo que corriera un fuerte viento que hizo echar a volar los pájaros que se encontraban en los arbustos.
Respiró hondo para intentar calmarse y dijo: –Disculpa, Escuchar su nombre puede que me haga enfurecer un poco, hablando de eso…sabes, pensé que tal vez podría llegar a un acuerdo con tu amiga Serena, pero ella es algo mmm cómo decirlo ¿?-
-Mio, ¿Qué le hiciste??- dijo Rei
-No le hice nada, querida…de todos modos tal vez estuve hablando con la persona equivocada. Sin embargo, tú estás aquí- dijo Mio viéndola con una sonrisa cómplice. –No creo que haya sido una coincidencia, de hecho creo que podríamos llegar a un acuerdo del que estoy segura que no te negarás-
-¿A qué te refieres? No pienso llegar a nada contigo, solo quiero que dejes de…-
-¿Estás segura de lo que dices Rei? Acaso no te gustaría deshacerte de esa Reina de una vez por todas. Te obligó a matar a tus amigas, bueno casi… Debe ser horrible ¿No? Que tengan control sobre ti…-
-Basta…- Los recuerdos de aquella vez comenzaron a atormentar a Rei.
-Que te den órdenes, que jueguen con tu mente y por más que quieras detenerte, no puedes…-
-Basta, Mio…-
-Hasta que es demasiado tarde y…-
-¡¡¡¡DETENTE!!!!- Rei cayó de rodillas sosteniendo su cabeza.
Mio dio unos pasos hasta ella y le susurro al oído: -Sé lo que se siente…-
-Tu qué sabes…- contestó Rei reacia a su comentario
-Ella estuvo dentro de mi mente… Tenía sus recuerdos, sus pensamientos, sentía su dolor, su amargura y sed de venganza. Pero al final, comencé a aceptarlo o más bien, me di cuenta que teníamos algo en común o es lo que creía. Sin embargo para ella solo fui un títere más y cuando ya no me necesitó, se quiso deshacer de mí como si no valiera nada. A ella no le importa nada más que hacer lo que le plazca y no se detendrá hasta acabar con todas ustedes…-
Rei al escuchar eso, levantó la mirada: -No, no permitiré que haga eso…-
-¡Ha! ¿En serio? Y… ¿Cómo piensas hacer eso?- dijo con cierto tono sarcástico.
-Sin importar qué, siempre hubo una manera de detener cualquier amenaza…-
-¿Y a costo de qué? ¿Sus vidas? Si apenas pudieron salir vivas de ti, la Reina es capaz de eso y más…acéptalo. Me necesitas…-
-Hablo enserio, quién más que pueda saber las debilidades de la Reina que quien estuvo en su mente. Con mi ayuda podríamos detenerla, nadie saldría lastimado, ni siquiera tus queridas amigas… ¿Qué dices?- Mio extendió su mano…
Rei aún de rodillas, pensó todo lo que Mio le había dicho ¿Realmente quería ayudarla? O era solo una más de sus mentiras. Pasado unos segundos, se levantó sin ayuda de nadie y dijo firmamente viendo a Mio: ¿Qué tengo que hacer?-
En el rostro de Mio se dibujó una gran sonrisa con cierta malicia: -Bien, parece que ya tenemos un trato-
*********************************************************************
-Quiero que se deshagan de esas guerreras de una vez por todas, ¿Entendieron?-
Las chicas tomaron caminos diferentes para regresar a sus casas, entre ellas Lita pasaba por el mall viendo en los aparadores los arreglos florales en venta. – ¡Ah! Que bonitos se ven, ojala pudiera comprar uno de ellos…- estiró los brazos y los puso hacia atrás sosteniendo su cabeza relajadamente y siguió caminando.
En el reflejo del vidrio se apreciaba la figura de quien era nada más y nada menos que Badai, una de las sirvientas de la Reina. – ¡Hum! ¿Será esa una de las guerreras?... creo que tendré que averiguarlo- dijo soltando una risilla.
**********************************************************************
Por otro lado Mina caminaba por las calles, pero había algo que no la dejaba tranquila, tenía la sensación de que alguien la estaba siguiendo. Cada vez que volteaba no encontraba a nadie cerca. “Mina, ya te estás volviendo loca” se dijo a si misma suspirando. Caminó un poco más hasta que escuchó unos pasos que la hicieron voltear rápidamente.
-¿Qui- quién eres???- exclamó indignada al ver que alguien estaba frente a ella, observándola fijamente sin decir nada. Por alguna razón su apariencia se le hacia familiar.
-¿Por qué has estado siguiéndome?- volvió a exclamar mucho más a la defensiva. Sin embargo la mujer permaneció en silencio con una pequeña sonrisa entre sus labios. Era de cabello verde azulado, piel pálida y llevaba una pequeña joya en forma de rombo en el centro de su cabeza. Llevaba puesto un vestido corto de color negro y unas mallas cubrían sus brazos.
- ¡Contéstame!!!- gritó Mina.
***************************************************************************************************
Ya había anochecido, Ami recién salía de las clases de su seminario. Se dirigía a su casa, sosteniendo su maleta con ambos manos. Al pasar del lado de un callejón, resplandeció entre la oscuridad lo que parecía ser unos ojos de color rojo. Entre las sombras se podía apreciar la figura de un hombre, quien comenzó a acechar a Ami sin que ella lo notara.
De pronto ella se detuvo de golpe, pues le pareció haber visto algo pasar velozmente frente a ella. Volteó su rostro hacie los lados, mas no vio nada. De pronto pudo notar una sombra que la cubrío casi por completo. Un escalofrio pasó por su cuerpo y volteo lentamente para ver de quién se trataba…
***************************************************************************************************
En el Reino Oscuro.
Se observaba desde un espejo a quien parecía ser Darien esperando en el paradero de autobús, para regresar a su apartamento.
Se trataba de la Reina de Corazones, que lo observaba detenidamente. –Al parecer, no importa cuando tiempo pase…no puedo dejar de recordar tu rostro, reflejado en ese hombre…Adrien. Sin importar qué, no logro dejar de pensar en eso. Tal vez también tenga que deshacerme de él…. *sin dejar de observar al hombre de cabello azulado y ojos soñadores*

CONTINUARÁ
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Re: [Sailor Moon][Sailor Moon y La Reina de Corazones]Actual.26/05/16

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